-Su nombre es Sonic-respondió
-Bien estoy segura que ese tal “Sonic”, debe ser un gran partido para que te guste tanto-
-Supongo…-
-Haber, defínelo-
-¿Cómo?-preguntó confusa
-Ya me dijiste lo que hizo para que te enamoraras de él, pero dime como es su personalidad-
-Pues él es valiente, le gusta que la justicia se cumpla, es alegre, amigable, siempre está dispuesto a ayudar, siempre lleva con él una gran sonrisa- dijo mientras que con cada palabra se dibujaba una linda sonrisa en su rostro
-Bien eso es lo positivo, ahora lo negativo…-
-Es muy incumplido, impuntual, orgulloso y a veces se cree el mejor de todos, sin mencionar que es celoso y muy competitivo- su sonrisa desapareció- y ¡nunca valora lo que hago por él!
-por lo que veo tienes sus cosas buenas y sus cosas malas- solté una carcajada
-¿porqué te ríes?-
-De cómo cambia tu rostro conforme lo describes-
-Si a veces me vuelve loca, pero a las finales es un gran chico- sonrió
-Bueno espero que sea el indicado para ti…-también le sonreí
-Eso espero también…pero…-su actitud cambió
-¿Pero?- dije curiosa
-No sé, si esperarlo para siempre-
-Dale tiempo al tiempo, aún eres muy joven, bueno lo somos – vuelvo a reír
-Si tienes razón-
-Gracias- dijo ella
-¿Porqué me agradeces? –
-Por nada- sonreí- bien ya me tengo que ir-dije parándome
-¡Espera!-
-¿eh?-
-No olvides el trato, me tienes que decir porque escapaste-
-¡Oh! Es verdad, casi lo olvidaba, no lo sé-
-¿Qué?-
-Sentí algo que atrajo a este lugar, y por eso vine-
-Eso no aclaró mucho mi duda, pero bueno no importa, espero volver a verte pronto…-
-Digo lo mismo, adiós-
Comencé a caminar, quería ir de regreso a la casa de aquel erizo, pero no recordaba cual era el camino para regresarme…
<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3
Mientras una linda “pareja” seguía discutiendo…
-¡Vamos!, aunque te resista ¡admítelo! te vuelvo loca-dijo aquel erizo plateado encima de la echidna
-Lo diré cuando admitas que estas locamente enamorado de mí-respondió la echidna cambiando los papeles, y poniéndose ella encima de él
-Nunca oirás eso de mí – el erizo al parecer quería provocarla
-Lo mismo digo-
El sonrió
-¿Por qué sonríes?-
-Lamento no poder contestar tu pregunta- dio otra vuelta, quedando él encima de la echidna- Fue divertido, pero ahora me voy-dijo parándose
-¡Nazo, no piensas dejar…!-para su sorpresa él también se había ido-Genial ahora que hago…
-Hola Zeta-
La echidna volteó rápidamente, ya que aún seguía en el suelo en donde el erizo plateado la dejo a su suerte
-¿Mandy?-
-La misma- sonrió la eriza
-¿De…desde cuando estás ahí?- estaba nerviosa
-Desde un buen rato- recostada en un árbol
-¿Viste algo?-
-Algo, ¿Cómo qué?- preguntó curiosa, pero sin dejar de lado su sonrisa picara
-Nada olvídalo- se levantó
-Bueno, y dime desde cuando te gustan los chicos malos- soltó una carcajada
-No sé de qué me hablas- estaba nerviosa
-Bueno solo digo lo que vieron estos hermosos ojos-
-Para que lo sepas, fue para sacar información-
-¡Uy si! ¡Uy si!- volvió a soltar una carcajada
-Si ya, es que se me hizo muy raro ver a Nazo aquí-
-bueno ahora que lo dices, yo vi a Alex-
-¿Alex?-
-El que robo las esmeraldas
